Tacañería

Diferenciemos un ahorrador de un tacaño.

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Una persona que se denomina “ahorradora” lleva un presupuesto exacto mensual, cuanto ingresa a su cuenta bancaria y cuanto es el egreso por sus servicios financieros, domésticos y de hogar. Como detalle lo que no llega a consumir lo ahorra y generalmente puede invertir ese pequeño monto que le quedo en lugar de gastarlo o viceversa si cree que es justo un pequeño gasto siempre y cuando no desajuste su presupuesto planeado. La persona ahorradora siempre tiene un plan financiero en mente y lo sigue al pie de la letra.

Por otra parte, el avaricioso llega a acumular dinero sin un objetivo fijo. Podríamos imaginarnos a una persona que a pesar de tener dinero en exceso, no se de el placer de tomar unas vacaciones en la playa, ni siquiera sale al centro comercial o sale a disfrutar una película. El único objetivo entre ceja y ceja que tiene es atesorar el dinero a como de lugar y tampoco lo quiere invertir ya que piensa que lo puede perder y en realidad lo esta haciendo ya que esta perdiendo su poder adquisitivo.

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El ahorrador es alguien pro-activo no deja que gastos imprevistos le sorprendan siempre tiene un porcentaje (un 10% de su salario de cada mes ahorrado) para enfrentarse a cualquier desdén en su vida financiera. El típico tacaño lo único que quiere es aumentar su “fortuna” y gastos inesperados siempre serán sus peores enemigos.

Por el contrario los tacaños son demasiado sensibles a los precios, un cambio de precio a la alza en algún articulo que han querido comprar destruye el momento. Es decir, ya no lo compraran por que se ha encarecido, lo observan como una perdida directa de sus “ganancias”.  Por otra parte, el ahorrador analiza las características del articulo y del placer que les dará el adquirirlo, son simplemente dos mundos muy diferentes.

Por eso mi amigo lector, aquí les dejamos algunos sencillos pasos para ser un verdadero ahorrador:

  • Elaborar y cumplir su presupuesto.
  • Ingresos extras, no gastarlos, ahorrarlos o invertirlos.
  • Destinar una parte de los ingresos (5 a 10%) al ahorro.
  • Compre por necesidad, no por emoción.
  • Antes de realizar una compra debes comparar la relación entre el precio y la calidad del producto.
  • Adquirir el crédito de forma correcta, nada de créditos de consumo, sino de inversión o mejora de valores propios y con responsabilidad.
  • Esperemos que estos pequeños consejos nos hagan mejorar en nuestros ámbitos de ahorro sin rayar en la tacañería.

Mis mejores deseos de éxito para usted y los suyos.